28 12 / 2012

Vete, un año después

Han pasado 3 días desde que acabó “Vete” y no dejo de pensar en todo lo aprendido con este proyecto, una llamada al Hacer en vez de Decir, a través de una idea simple y directa que pretendía demostrar con un experimento básico, qué tan coherentes somos.

Su objetivo, como ya expliqué, no era regalar un billete porque sí, sino dar un empujón para que una persona de ésas que dicen que se van, se fuera de verdad con el billete que yo le pagaba. 

Los que habéis seguido esta historia ya conocéis el final del experimento, un desenlace que personalmente me decepcionó, igual que a muchos de vosotros. Por eso y porque tres días después todavía sigo pensando mucho al respecto, quiero compartir con vosotros dicho pensamiento, que es el siguiente:

A raíz del gran efecto positivista y colaborativo que se creó con “Vete”, y que pude comprobar gracias a toda la gente que hizo suya esta idea hasta el punto de convertirla en una cadena de favores y a la (muchísima) gente que me sigue escribiendo para agradecer el empuje que les ha supuesto la propuesta, he decidido que no voy a tocar el dinero que tenía destinado para ese billete y lo voy a guardar para hacer exactamente lo mismo a partir del próximo 14 de Diciembre de 2013, es decir, justo un año después de iniciar este experimento que empezó con una idea expresada en una actualización en Facebook, luego se convirtió en un Tumblr y en menos de una semana ya era un movimiento que la gente hizo suyo y se encargó de expandir y contar a otra mucha gente a través de sus propios medios y palabras.

Así pues, me comprometo a guardar el coste de ese billete que este año nadie utilizó, para que dentro de 365 días alguien sí lo haga y se vaya con él.

Las condiciones serán exactamente las mismas (una única persona, 1 de Enero, un único boleto, un único sorteo, un único destino, irse mínimo un año). Los interesados en irse pueden escribirme a partir del 14 de diciembre de 2013, (NO antes) y hasta el 23 de Diciembre (NO después). El día 24 elegiré por sorteo a una de esas personas que me escribieron y el 25 la comunicaré.

365 días ya no son 15 para preparar un viaje, así que toda la gente que lea esto y que realmente esté dispuesta a irse, tendrá un año entero para prepararlo bien. Ya no hay excusas. 

¿Por qué? Me parece que empezar el año con un objetivo a cumplir está cool y es lo que hace todo el mundo. Me parece también que lo cojonudo es cumplirlo, cosa que ya no hacen tantos. Por último, creo también que hacer las cosas solos nos cuesta más, por eso pienso que mucha gente que lea esto y tenga ganas de irse querrá asumir este reto colectivo y el compromiso de prepararse para irse, e irse, en vez de decirlo tanto. Asimismo, invito desde aquí a toda la gente que me escribió para con su colaboración hacer esta propuesta más grande, y también a la que quiera sumarse, mantenga su intención y la retome en 2013.

Sí, ciertamente sólo uno se irá con mi billete, pero creo que “Vete” tiene el potencial para empujar a mucha gente y puede que sean muchos los que al leer esto se pongan las pilas para hacer todo lo que puedan y moverse por su cuenta.

En cualquier caso, me parece un buen “reloaded” aprovechar toda la energía generada con la propuesta para plantearos este reto colectivo y empezar el año con un buen propósito a cumplir.

IMPORTANTE: creo que con este experimento todos hemos aprendido algo, así que por favor, te pediría que si te encaja la propuesta y me escribes a partir del 14 de Diciembre de 2013 (No antes), hazlo porque realmente estás dispuesto a irte y lo tienes todo listo. No te apuntes porque sí, por diversión, por ver si te toca o por aburrimiento, pues de lo contrario le estarás quitando una posibilidad a la gente que realmente SÍ está dispuesta y decidida a marcharse.

Habrá quienes piensen que 365 días es mucho tiempo, pero seguramente son los mismos que decían que 15 días eran demasiado pocos, así que definitivamente está invitación NO es para ellos. 

Si tú que estás leyendo estas líneas crees que sí te encaja esta invitación, porque eres de los que lleva tiempo diciendo que te irías pero no te vas, ahora tienes un año entero para decidirte, prepararte y hacerlo.  

Así que si de verdad te quieres ir,  ”Vete” como propósito de 2013. #Yotepagoelbillete

Feliz Año Nuevo.

25 12 / 2012

Vete, final y conclusiones

Tras la sorpresa inicial de ayer, en donde la primera seleccionada (que en principio era la única) muy amablemente declinó mi invitación a pagarle su billete a Santiago de Chile, y tras el segundo y no previsto sorteo que dio como resultado a una segunda seleccionada que –ahora viene lo bueno- muy amablemente también rechazó mi oferta,  decidí tomarme todo el día de hoy para reflexionar bien cómo debía finalizar este experimento.

Observación:

Como todo experimento, “Vete” nace de una observación, por otra parte obvia y a la vista del más miope (o al menos me lo parece a mí), y es la siguiente: 

Hay mucha gente en España que dice que está harta y que si pudiera se iría porque no hay nada que le ate a quedarse”.

Hipótesis:

Hoy, todavía 25 de Diciembre, es el día en que para mí y para todos los que habéis seguido “Vete”, tocaba anunciar a la persona que se iba y rebatía así la hipótesis de la cual parte este experimento y que es la siguiente:

La gente habla mucho pero hace poco”.

Experimentación:

A partir de esta observación y la consecuente hipótesis nace “Vete”, mi particular experimento en forma de invitación dirigida única y específicamente a todas esas personas que dicen que se irían porque no hay nada que les ate, pero no lo hacen. 

A todas ellas iba dedicada mi propuesta: una llamada a ser coherentes entre lo que se dice (“me quiero ir porque no estoy harto y no me ata nada aquí”) y lo que se hace (aquí no se va ni Dios). La intención era clara: si te quieres ir, no lo digas tanto y Vete, que #Yotepagoelbillete

También quedó claro, o me lo parece a mí, el compromiso que asumí al plantear “Vete”: pagarle un (único) billete para una (única) persona elegida mediante un (único) sorteo, con la esperanza de que quien saliese elegido, cumpliese su parte (únicamente irse) para yo cumplir la mía (únicamente pagarle el billete), rebatiendo así la hipótesis de la que parte este experimento: que la gente habla mucho pero hace poco. 

A cambio, 3 únicas condiciones muy claras, por lo que si esta propuesta no le encajaba a alguien tal y como estaba planteada, de entrada me parece ilógico que alguien pierda su tiempo apuntándose a algo que no le encaja.

Hasta aquí todo bien, porque la teoría era clara hasta que la cosa se pone en práctica y pasa lo siguiente:

Conforme se acercaba la fecha para decidir quién se iba, y de los más de 700 mails que llevaba recibidos hasta entonces, poco más de 100 personas eran las que realmente decían que estaban dispuestas a irse. Y digo que realmente estaban dispuestas a irse, porque conforme se acercaba la fecha, a esa gente la fui incluyendo en mi “lista de personas que realmente están dispuestas a irse” no sin antes pedirles que me reconfirmaran su intención y que estaban totalmente de acuerdo con las 3 condiciones que planteaba.

Resultados:

Llegó el 24 de Diciembre o el día de elegir quién se iba mediante el sorteo que había prometido. Así lo hice y salió Laura, una chica de Madrid de 28 años que (parecía que) estaba muy decidida a irse a Santiago de Chile. Así pues, muy emocionado, le escribí para comunicarle la Buena Nueva y horas más tarde, en mi madrugada del 25, recibí su e-mail de respuesta contándome entre otras cosas que:

"Mi intención de abandonar este país, es poder ejercer mi profesión de arquitecto,  y según me acaban de decir compañeros que están trabajando allí, que no se me ocurra irme sin convalidar el titulo….(…) Se que desde que te escribí el primer mail diciendo que quería irme, aceptaba esas tres condiciones que decías… (…), y con todo el dolor y pena, me siento en la obligación de decirte que des la oportunidad a otro, deseando que lo pueda aprovechar como quisiera haberlo hecho yo.

WTF. Una bofetada express en forma de respuesta me sacaba de mi Nochebuena y me devolvía a la realidad. No podía ser que de todas esas personas que decían realmente que se iba, la que salió ganadora no se fuera. Así que a pesar de que las normas de mi experimento eran claras (un boleto, una persona, un sorteo) decidí tragarme la coherencia, hacer una excepción y volver a realizar un segundo sorteo, tal y como me propuso Laura.

Y así lo hice: realicé un segundo sorteo no previsto, del que salió una segunda persona no prevista de entre esa "lista de gente que un día dijo que se iba y se fue"Isabella, barcelonesa que también dijo que realmente estaba dispuesta a irse a su destino, Toronto. Esta vez, decidí anunciarla directamente en este mismo Tumblr, para que fuese ella la que se pusiera en contacto conmigo.

Era cuestión de horas (o eso pensaba yo) que me escribiese para decirme que sí, que se iba. Tanto es así que esta mañana cuando me llamaron de Cadena Ser, así les contaba (minuto 47) quién era y cuál era el destino de esta imprevista y segunda persona seleccionada.

Y sí, esta mañana recibí su respuesta. En mi bandeja de entrada me aguardaba un mail de buenos días, en el que muy amablemente se me decía que había hablado con la editora de una de las revistas para las que colaboraba como freelance, y que al contarle que yo la había contactado por segunda vez para ver si realmente estaba dispuesta a irse, le asignaron unos encargos ”(…) Me han dado trabajo! No es trabajo fijo pero me han asegurado unos cuantos “assignments” de fotografía que no tenía ni idea que me aguardaban (…)”.

Total, que también declinaba mi oferta.

Llegados a este punto, entiendo los motivos de ambas personas pero debo decir que me siento muy decepcionado por el resultado de este experimento. Porque sí, no me puedo creer que dos de dos personas (cuando en principio sólo era una) a las que se les da la oportunidad de irse (cuando en principio sólo era un sorteo), partiendo del hecho que ellas mismas aseguraron por dos veces que realmente se iban, finalmente no lo hagan.

Que la realidad nos ofrece historias hiperauténticas que superan la ficción es un hecho y éste es todo un ejemplo: el final feliz y esperado (que alguien que dijo que se iba se fuera con el billete que yo le pagaba) nunca llegó. 

Sin embargo, ocurre una paradoja interesante: aunque las dos personas elegidas declinaron mi proposición, ha sido muchísima la gente que durante estos días se ha puesto en contacto conmigo para decirme que independientemente de cómo acabara el experimento, “Vete” ha conseguido darles ese empujón que les faltaba y les ha servido de inspiración. Me quedo con eso, y con toda la gente que de manera imprevista y voluntaria, hicieron que “Vete” se convirtiera en toda una (potencial) cadena de favores.

Conclusión:

En definitiva, la hipótesis de la que partía “Vete” muy a mi pesar no se rebatió nunca. Sin embargo, como en todo experimento que se precie siempre se comprueba algo: si la premisa de la cual se parte es correcta o no. Y en este caso, la conclusión a la que puedo llegar después de mi observación, experimento y en base a lo ocurrido, es la reafirmación de la hipótesis inicial:

 ”La gente habla mucho pero hace poco”.

Segunda conclusión: es obvio también que este experimento está hecho sobre una muestra muy pequeña, y por lo tanto el resultado no se puede extrapolar ni tan siquiera al resto de personas que me escribieron para decirme que estaban dispuestas a irse, ya que probablemente no sería justo. Sólo digo que en base a lo ocurrido, sí me parece significativo que de dos personas que decía que estaban dispuestísimas a irse no se vaya ninguna, lo cual tristemente y en este caso reafirma la hipótesis inicial.

Tercera conclusión: es más rápido Hacer que Decir. Si alguna de las dos personas se hubiera ido, este post hubiese sido muuucho más corto.

Cuarta (actualizado): a pesar del resultado, creo que el mensaje de positivismo prevalece en función de la gran cantidad de mensajes y muestras de apoyo que me han llegado hacia la propuesta y del gran interés que ésta ha despertado. Durante el tiempo que duró el experimento, éste se convirtió en algo que de alguna manera sentimos que era de todos.

Aprendizaje: 

La coherencia tiene un precio que visto lo visto es mucho más caro que los 1.400 euros que estaba dispuesto a pagar para el billete a Santiago de Chile, o de los 1.100 que costaba el billete a Toronto. 

Puedes ser coherente haciendo algo para darle un empujón a alguien que se quiere ir, pero no puedes hacer nada, ni siquiera pagarle un billete, a alguien que dice que se va pero no se va. 

Que la primera y originalmente única persona que iba a ser seleccionada no haya aprovechado la oportunidad es una putada. Que en un segundo sorteo no previsto, salga una segunda persona no prevista que tampoco esté dispuesta a irse aún habiendo dicho que se iba, es una putada bastante imprevista. O no. Tal vez como se comentó en mi intervención en Hoy por Hoy de Cadena Ser esta madrugada, el que no se vaya nadie no es más que un reflejo de cómo somos en el fondo los españoles  o un reflejo de cómo somos en el fondo los españoles: nos quejamos mucho pero en general hacemos poco para dejar de quejarnos. 

Sin entrar en más valoraciones, sí me queda clara una cosa: que ambas personas no aprovechen el billete también es parte del experimento y de las enseñanzas que me deja.

Y sí, habrá quien diga que lo que tocaba era seguir sorteando una vez tras otra el billete hasta el infinito para encontrar a alguien que realmente estuviera dispuesto a irse, pero a mí me parece que hubiera sido pervertir el propósito de “Vete”, pues esto no consistía en encontrar a la única persona en España que esté dispuesta a irse (que seguro que hay muchas) sino como ya he explicado en este post taaaaan largo, en ver si quien decía que se iba si le tocaba el billete, realmente pasaba del Dicho al Hecho y se iba con mi billete. 

Acabo diciendo que hay dos tipos de personas, yo diría que (casi) siempre, aunque esta vez, las dos se queden.

25 12 / 2012

Vete, (espero que) habemus quien se Va

Son las 23.15 de la noche a este lado del charco, las 6.15 de la madrugada hora española, hora en la que toda España ya cenó, se comió el turrón, se bebió todo el cava y algunos seguramente todavía la siguen en alguna discoteca.

Y aunque es la primera navidad que paso a 10.000 km de mi familia, para mí también es un momento muy especial, pues estoy a punto de darle mi particular “amigo invisible” en forma de buena noticia-en forma de billete de avión a una persona que dijo que se iría el día 1 de Enero para empezar el Año Nuevo de manera literal, y que en estos momentos, está más cerca de hacerlo.

Antes que nada, incidir de nuevo en que a pesar de que sólo es una persona a la que le puedo pagar el billete, sé que con esta iniciativa a muchos se les ha despertado las ganas de moverse, ya sea dentro o fuera de España. Y moverse significa hacer cosas y dejar de decirlas. Por todos los mails que he recibido (un total de 752) y por la gran y enorme acogida que ha tenido la propuesta, me da que sí, que es así, y que "Vete" logró con creces lo que pretendía: mover las tripas y hacer clic en mucha gente, haciéndoles creer de nuevo y empujándoles a replantearse muchas cosas.

No quiero retrasar más esta Buena Nueva, así que no entraré en muchos más detalles de toda la gente que me ha escrito y el criterio para elegir a la persona que se va, pues quienes habéis seguido esta historia ya los conocéis tan bien como yo.

No obstante y para no faltar a la verdad, debo decir que tras el sorteo de hoy para elegir a la persona que se iba, contacté con la persona que salió (mujer, Madrid, 28 años) y que por supuesto estaba dentro de esa lista de personas que realmente reconfirmaron que se iban, en este caso a Santiago de Chile, para anunciarle muy emocionado y en primicia que se iba a Santiago de Chile. Mi sorpresa fue mayúscula cuando dicha persona declinó esta invitación. WTF. Decepcionante.

No quiero pensar que de toda esa lista que realmente dijo que se iba (más de 100) no haya una persona que tras haber confirmado por dos veces que se va, no esté realmente dispuesta a irse, así que he decidido hacer un segundo sorteo, porque no puede ser que nadie rebata la premisa con la que empezó esto: gente que dijo que se iba y que realmente esté dispuesta a irse.

Así que sin más preámbulos ni hostias en vinagre, sólo me queda desearos una Muy Feliz Navidad a todos y especialmente a esa segunda persona, que esta vez se enterará directamente por aquí:

Felicidades a Isabella Humphrey, barcelonesa que dijo que se iba a Toronto, Canadá. Isabella, por el amor de Dios, escríbeme a nickonogues@yahoo.es en cuanto leas esto para decirme que te vas, que #Yotepagoelbillete =___=

En breve los últimos detalles en forma despedida y cierre de esta bonita historia de realidad. 

24 12 / 2012

Vete, día D

Hoy es el día. Este 24 de Diciembre pasará a mi particular historia como el día en el que me convertí en el amigo invisible de alguien que está a punto de marcharse de España con el billete que yo le pague. Qué emoción y cuánta responsabilidad.

Hace apenas 10 días que lancé esta invitación—propuesta- experimento. Un tiempo en el que he recibido un total de 745 e-mails de personas fascinadas por “Vete”, la gran mayoría contándome su historia seguida de un “Yo me voy”. De todas ellas, tras una petición de reconfirmación a quienes no me lo dejaban del todo claro, sólo 108 (de los 137 que eran ayer por la noche) dicen que están realmente dispuestas a irse. También puedo decir que para la tranquilidad de mi conciencia, he leído todos y cada uno de esos e-mails y que he contestado a la grandísima mayoría, excepto los últimos días en los que por falta de tiempo, sólo contestaba aquellos que dejaban clarísima su postura y deseos de marcharse, incluyéndolos directamente en esta lista de “Personas que un día dijo que se iba y se fue”.

Así pues, hoy es el día. La persona que elija se llevará el billete de avión patrocinado por mí, pero no sólo eso. Como ya comenté en esto días, “Vete” se ha convertido en una increíble cadena de favores gracias a la cual la persona que se vaya lo hará también con:

- Un Ipad 2 para que quien emigre no se aburra en el viaje, cortesía de Dani Granatta.

- Un montón de música para meter en ese Ipad, cortesía de la DJ Berta Ribas.

- Las 3 series de 8 postales de viaje diseñadas por Rulo González, para que quien se vaya le pueda escribir a quien quiera cuando llegue a su destino. 

- El cuadro de Jair Leal, para que el elegido tenga algo con que decorar la habitación del sitio donde llegue.

- Los costes de una semana de comida (desayuno, comida y cena), gracias a Fabián Marcos. 

Además, si el destino de quien salga elegido es Chile, allí contará con la cooperación de Johanna Karina, que muy amablemente ofreció su hospitalidad para quien aterrice tenga un lugar donde llegar.

Si el destino es la costa oeste de Canadá, tendrá la colaboración de Borja Carvajal quien se prestó a ayudar al recién llegado en todo lo que necesite para instalarse.

Como ya dije desde que empezó esta propuesta, mañana día 25 de Diciembre anunciaré en este mismo sitio quién se va.

Mientras me pongo con estos menesteres, os deseo una bonita y Feliz Nochebuena, llena de buenos propósitos que sobre todo, cumpláis.

23 12 / 2012

Vete, a 1 de decidir quién se va

717 personas dicen que se van. 127 que dicen que realmente se van.

De esta lista saldrá la persona que se irá. Sobre la manera de elegirla, puesto que en esta lista están todos los que afirman que realmente se irían, creo que la forma menos injusta de escogerla es hacer un sorteo. Mañana día 24 de Diciembre será el día en que lo haga y el 25 el día en que lo anunciaré aquí, vía este mismo site. 

Tal y como dije hace apenas 9 días, una de esas personas que dijo que realmente se iría está a punto de pasar a la acción y yo le pagaré su billete, porque Hacer is the new Decir. Sólo de pensarlo me sube la bilirrubina.

 

22 12 / 2012

Vete, a 2 días de elegir quién se va

697 mails después, siento una enorme responsabilidad al saber que este próximo 24 de Diciembre deberé elegir a una única persona para al día siguiente comunicarle que se va.

La lista final de gente que realmente se quiere ir, de momento se reduce a 124 personas. Los destinos: México DF, Buenos Aires, Santiago de Chile, Berlín, Sidney y Montreal. En esa lista, por ahora hay más mujeres que hombres dispuestas a irse. La media de edad se mantiene y es de 27 años.

En estos días, me han contactado de El Universal México, CNN México, La Sexta Noticias, y del programa de Ana Rosa. Parece que están interesados en contar quién se va. También. Ayer salió esta entrevista que creo cuenta bastante bien la iniciativa.

Por el momento, lo único que sé es que aprovecharé este fin de semana para acabar de responder los mails que me quedan de todos los que me siguen llegando.

Buen fin de semana a todos.

21 12 / 2012

Vete, 635 mails después

Últimamente mis días los cuento en mails. 635 mails después de proponer “Vete”, puedo confirmar que #Yotepagoelbillete ya se ha convertido en una inesperada y verdadera cadena de favores. 

Además de todas las historias que os he ido contando estos días, se siguen sumando más y más personas que están dispuestas a aportar su “Hacer” para que esta iniciativa sea más grande. 

Como Borja, que hace ya más de un año se fue con su chica a Canadá en busca de lo que le gustaba hacer, agricultura ecológica y autosuficiencia, y que me escribe porque “Quería decirte dos cosas: No es mucho lo que podemos ofrecer pero si la persona que quiere salir de España precisamente quiere venir a la costa oeste de Canada, será bien recibida aquí. La ayudaremos en todo lo que necesite para instalarse”.

O como Berta, que me escribe desde Barcelona: “Nicko tu inicitaiva es genial. Da igual si me toca o no pero también quiero participar regalando algo a quien se vaya.  Cómo veo que regalan un Ipad yo me ofrezco a llenar el ipad con toda la música de mi sello discográfico más una sesión mía de dj. Para que tengan un viaje agradable. ¿Que te parece?

O Nulti, que me dice que “He pensado que sería buena idea contribuir a tu iniciativa, y si me voy, a destinar una pequeña parte de lo que gane a seguir dando esa oportunidad que tú das, porque la verdad es que si todos nos ayudásemos un poquito más, la cosa estaría mejor”.

O como Fabián, español que reside en Alemania y que me escribe para decirme “Me gustaría colaborar con tu proyecto aportando los costes de 1 semana de comida (desayuno, comida y cena) para el agraciado”.

Sé que con mi billete sólo se irá una persona, pero por todo lo que estoy viviendo en estos días, me queda claro que el entusiasmo de muchísima más gente ya está volando. 

A sólo 4 días para decir anunciar en este mismo site quién se va, sólo puedo deciros, Waw.

20 12 / 2012

Vete, día 6

6 días, 587 personas que dicen que se van, 107 que realmente dicen que se van, gente a la que la idea le parece increíble, gente que la critica, miles de likes y compartidos en redes sociales, publicaciones sobre la iniciativa en blogs de España y México, una mención en La Ventana, una entrevista en Hoy por Hoy, y cada vez más medios que me contactan para interesarse por la propuesta y contársela a más gente. 

Tras casi 6 días después de proponer “Vete” y cuando faltan poco más de 4 días para elegir quién se va, esta invitación es cada vez más una idea que le pertenece a mucha gente, pues cada vez hay más personas que inspiradas por la iniciativa, quieren formar parte de ella y sumar su granito de arena haciendo cosas.

Además de las tres historias que ya conté ayer, hoy destacaré dos. La primera es la de Marcos, que me escribe diciéndome que “me gustaria colaborar con tu proyecto aportando los costes de 1 semana de comida (desayuno, comida y cena) para el agraciado”.

WaW.

La segunda es la de Ana, una abogada mexicana que me escribió para decirme que “puedo cooperarte con una parte del boleto de avión. O puedo ayudarte a buscarles hospedaje en el lugar que quieran para facilitar el traslado. Pienso que es una propuesta maravillosa y me gusta involucrarme en ideas asi. Me gusta eso de actuar en lugar de quejarse. Gracias”.

WaW.

No sé cómo se os queda la cara a vosotros, pero cuando te encuentras con cosas así (y en estos días me está pasando continuamente) te das cuenta que propuestas como “Vete” son una muestra contundente de que la gente tiene ganas de hacer cosas, está dispuesta a hacerlas y las hace, mucho más de lo que ni siquiera ellos mismos se imaginan y mucho menos otros creerían.

En definitiva, me parece evidente que gracias al “Hacer” de mucha gente que se está cruzando con esta propuesta y se está sumando a ella, “Vete” se está convirtiendo en una interesantísima e improvisada cadena de favores y fuente de inspiración, mejor que la de cualquier spot o peli que haya visto últimamente.

Reality is the new Fiction6 días después, yo sigo contento.

18 12 / 2012

Vete, (casi) 5 días después


Hace poco más de 4 días que propuse “Vete” y me llegan tantos mails como sorpresas: en estos momentos, hay casi más de 500 personas que dicen que se van y casi 100 que dicen que realmente están dispuestas a Hacerlo.

Entre esos mails, hay muchas historias increíbles entre las que hoy quiero destacar tres, por estar protagonizadas por personas que no quieren optar el billete, sino más bien contribuir con sus hechos y su precedente a que esta propuesta pueda convertirse en una idea que pueda ser de todos.

La primera de ellas es Johanna, una chilena que ofrece su hospitalidad “en caso de que el afortunado que salga tenga destino Chile, para que quien comience su nueva vida en mi linda y querida tierra tenga un lugar para llegar y compartir con mucha gente linda que me he encontrado en el camino de mi vida y que tengo como vecinos, una gran comunidad de españoles en Chile”.

La segunda historia tiene que ver con Rulo, un mexicano que me dice que “Quisiera sumarme a la entrega de obsequios para el ganador regalandole 3 series de 8 postales (24 totales) para que el le escriba a quien quiera para contarle sobre su aventura durante el año, se que no es tan atractivo con un ipad, pero si algo funcional y necesario para mantenerse en contacto, yo estaría mandandole las postales a su nuevo hogar ya que este establecido”.

O la de Libertad, española de 22 añitos que me escribe diciéndome”lo único que quiero ahora mismo es disponer de más medios para hacer algo igual y ofrecer mi ayuda a gente para que cambie su vida. Solo queria decirte, que desde aquí te prometo que el día que lo tenga, lo haré,y te lo comunicaré”.

Todo esto no hace más que reafirmar que “Vete” es mucho más que regalar un billete, porque aunque sólo se lo puedo pagar a una persona, estoy comprobando que ésta propuesta está haciendo clic en muchísima gente dispuesta a hacer cosas para que este efecto inspiracional sea más grande y exponencial.

Cierro este miércoles con una sopresa mediática: casi 5 días después, cada vez hay más y más medios que cuentan la historia. Hoy salió en La Ser (puedes escuchar la noticia en player de arriba) y mañana miércoles entraré en directo a partir de las 10:30 de la mañana (hora española) en “Hoy por Hoy”, para hablar con Gemma Nierga sobre la iniciativa

Soy consciente de que la enorme aceptación que está teniendo la propuesta muy probablemente hará que cada vez la cuenten más medios masivos, cosa que con toda probabilidad supondrá el colapso de mi mail. No obstante, y a pesar de que sólo puedo contribuir con un único billete, creo que el hecho de que “Vete” llegue a mucha más gente, tal vez haga que muchas más personas se sientan inspiradas por moverse y “Hacer”. 

18 12 / 2012

Casi 4 días después de lanzar “Vete”, ya hay 350 mails 467 mails en mi bandeja de entrada de gente que dice que se quiere ir, entre los que ya hay 70  82 que dicen que realmente se van. Estos últimos ya forman parte de mi doc  "Gente que un día dijo que se iba y se fue".  También puedo deciros que estoy a un paso de convertirme en un robot, pero de momento todos los mails están contestados. =__=

Casi 4 días después de lanzar “Vete”, ya hay 350 mails 467 mails en mi bandeja de entrada de gente que dice que se quiere ir, entre los que ya hay 70  82 que dicen que realmente se van. Estos últimos ya forman parte de mi doc  "Gente que un día dijo que se iba y se fue".  También puedo deciros que estoy a un paso de convertirme en un robot, pero de momento todos los mails están contestados. =__=